UN RECORRIDO POR LA NATURALEZA, LA HISTORIA Y EL ARTE DESDE EL ORIGEN HUMANO HASTA NUESTROS DÍAS. (En un rádio de 40 kilómetros)

miércoles, 17 de enero de 2018

MERCADO DE PUEBLO

   Vaya por delante un homenaje a todos los vendedores que llevan a cabo su labor en nuestra zona, pues no es fácil ser pequeño empresario en el medio rural y sumo mi gratitud a los comerciantes ambulantes por acercar sus productos a cada escondido rincón de Arlanza.
   El día de mercado es un día especial, el pueblo se llena de vida desde primera hora gracias al trajín de los vendedores que se afanan en colocar sus mercancías, apurando tiempo para tomar el primer café y calentar, primero las manos, y después el interior.
   Los primeros madrugadores van surgiendo con sus carritos para evitar colas y poder elegir los mejores productos y poco a poco, se van sumando compradores fieles que acuden sea cual sea la predicción meteorológica.
   Pero a mi, personalmente, lo que más me gusta del día de mercado, es su función como jornada de reunión vecinal. A media mañana se va viendo llegar gente que no viene a comprar, ni tan siquiera a ver los productos, vienen a encontrarse con los demás vecinos de la comarca. 
   El trabajo en el campo es, entre otras cosas, solitario, repleto de horas de convivencia con la maquinaria, la tierra y de vez en cuando, con la fauna local. Pero las personas somos seres sociales, necesitamos contacto con otros y para eso, el día de mercadillo es la excusa perfecta.
   El hecho de aparcar el coche ya sirve para repasar con la mirada quien ha llegado ya, pues en esta comarca no es que nos conozcamos todos, es que, entre otras cosas, conocemos los vehículos de los demás. Un primer café sirve también como  primer punto de contacto. Se habla del tiempo, que nunca es como se desearía, y que no es normal para esta época del año. La televisión aporta el siguiente tema de conversación, se hace a continuación un breve repaso a lo ocurrido durante la semana, y como en los periódicos, se pasa de lo nacional, a lo regional hasta llegar a lo local. El último apartado es ponerse al día en rumores y chismorreos.
Se van creando ya grupillos, derivados por el interés común de los temas y por el tiempo del que se dispone. Tenemos, desde los que se toman un café rápido, hasta los que "echan la mañana"...aunque existe un grupo intermedio que está formado por los que llegaban con prisa y acaban "echando la mañana".
    Y con esto llega la hora de almorzar, una costumbre que lastimosamente va desapareciendo, pues al fin de al cabo, es probablemente la mejor labor del día. Un pincho de tortilla en la barra o, si te has encontrado con las personas adecuadas, una sesión de mesa, con unos callos, unas manitas, un poco de picadillos y un porroncillo de vino de la tierra para pasarlo...esto ya requiere un tenedorcillo, un pequeño plato y un servilleta de papel,,,,y un chusco de pan para empujar.
Y ya está hecha la labor, pero habrá que pasear un poco con el solillo de mediodía,. En la puerta del bar las despedidas se alargan y.....donde vamos a ir ya???. ....un vermucillo y pá casa!!!

PERO ESTO, COMO CASI TODO, YA ESTABA INVENTADO !!!!!



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